Hola, soy Graciela Piccone y te doy la bienvenida a mi jardín.
Mi amor por las flores nació gracias a mis abuelos. Ellos me enseñaron, con paciencia y ternura, a cuidar la tierra y a disfrutar de cada planta. Entre rosales, clematis y peonías, hoy son las Dalias las que conquistaron mi corazón.
Las Dalias son nobles y generosas: nunca florecen igual, cada temporada traen una sorpresa distinta. Recuerdo la primera vez que sembré semillas sin saber qué esperar… y cuando florecieron, sentí una emoción enorme al descubrir colores y formas que jamás había imaginado.
Ese legado que recibí de mis abuelos hoy intento transmitirlo a mis hijos y nietos, que también forman parte fundamental de la inspiración de mi jardín. Todo lo que cultivo no son solo flores, sino también recuerdos, aprendizajes y amor compartido en familia.
Por eso, en cada bulbo y en cada flor que comparto con vos, hay mucho más que naturaleza: hay parte de mi historia, el cuidado diario, el amor por lo simple y lo cotidiano, el amor y respeto por la naturaleza y un legado familiar que quiero que siga floreciendo por generaciones.
Cuando una Dalia abre sus pétalos, no solo embellece mi jardín: también me regala la certeza de que lo más valioso siempre nace de lo más pequeño.
